Anemoia de José María Izquierdo

Todos guardamos en la memoria recuerdos borrosos de un cinco de enero. En ellos, nos vemos tomados en unos brazos -los brazos amorosos de nuestro padre- que nos elevan sobre la multitud; o quizá de pie, en primera fila, porque las personas mayores que habían llegado antes nos dejaron pasar para ver a los Reyes Magos. Hace frío, pero no lo percibimos porque estamos abrigados y también porque nos abriga la ilusión de que esa noche, en cada una de nuestras casas, acontecerá un milagro. Nada de lo que viviremos durante el resto de nuestra vida se parecerá a lo que sentíamos entonces. Nada nos hará tan felices. Nada será tan hermoso. La cabalgata de Reyes Magos de Sevilla fue... Ver Más