Un mecánico recomienda desactivar este botón nada más subir al coche para evitar averías: "Cada vez que lo usas le estás quitando vida al motor"

El sistema Start-Stop, presente en la mayoría de coches modernos, se diseñó con el objetivo de reducir las emisiones de CO2 y el consumo en ciudad. Sin embargo, su uso podría no ser tan beneficioso como parece. Un mecánico llamado Morad ha lanzado una seria advertencia sobre los efectos negativos que este automatismo puede tener en la mecánica del vehículo, recomendando una acción tan simple como efectiva para prevenir averías costosas: desactivarlo manualmente. Según explica el experto, el sistema Start-Stop se implementó principalmente para que los fabricantes pudieran cumplir con las homologaciones de emisiones, como la Euro 5 o la Euro 6. Su función es clara: apagar el motor durante las detenciones, por ejemplo en un semáforo, para disminuir el consumo y, por tanto, la contaminación. "Start-Stop se hizo para homologaciones de CO2, descontaminación", señala Morad, aclarando el propósito original del sistema. La principal crítica de este mecánico se centra en el desgaste acelerado de componentes que no fueron diseñados para un funcionamiento tan intensivo. En concreto, apunta al motor de arranque. Este elemento, fundamental para poner en marcha el vehículo, sufre enormemente con el ciclo constante de paradas y arranques que impone el Start-Stop en la conducción urbana. "Estás quitando vida al motor de arranque, porque no está hecho para que esté arrancando todo el rato", afirma de manera contundente. Ante este panorama, su recomendación es tajante y no deja lugar a dudas. Aconseja a los conductores que desactiven el Start-Stop nada más subirse al coche como medida de precaución para prolongar la vida útil de sus componentes. "Para mí, mi opinión personal, Start-Stop nada más subes al coche, lo quitas", insiste el mecánico, subrayando que es la mejor forma de evitar problemas a largo plazo. La advertencia es aún más seria para los vehículos más modernos que utilizan un alternador inteligente para realizar la función de arranque. En estos coches, es el propio alternador, a través de la correa de accesorios, el que se encarga de volver a poner en marcha el motor. Según Morad, este mecanismo es especialmente perjudicial para la integridad del componente. El mecánico detalla el riesgo económico que esto supone, ya que se fuerza una pieza clave y muy cara. "Es malísimo también, lo que haces es arrastrar todo el motor con un componente, que es el alternador, que vale a veces hasta 2.000 euros", advierte. La posibilidad de enfrentarse a una avería de hasta 2.000 euros en el alternador convierte la desactivación del Start-Stop en una decisión financiera y mecánicamente inteligente.