El Centro Cultural Extremeño La Encina cerró sus puertas casi con el año, el 30 de diciembre, a unos meses de cumplir dos décadas desde su apertura, en marzo de 2006, en un local de 270 metros cuadrados en la Avenida Vitoria, junto a BM. Se decidió la fórmula de alquiler. “Fue el primer gran error. Se solicitó un préstamo de 180.000 euros para acondicionar el local. Con ese dinero se podía haber comprado algo más pequeño y arreglarlo entre los socios, que había de todos los gremios. Es una de las razones del cierre”, apuntaba Francisco Chaparro, presidente desde enero de 2025 de esta asociación que ha hecho de puente entre Extremadura y Altsasu.