La falta de un programa cultural detallado, el anuncio de austeridad fiscal y las referencias internacionales del presidente electo mantienen en alerta al sector artístico. En tanto, republicanos discute propuestas para el sector en una comisión interna, mientras se busca un nombre apropiado para enfrentar los desafíos de la cartera ministerial, que incluyen Frankfurt y la reforma del Consejo de Monumentos.