La mejora de la potencia de la red eléctrica del Norte de la provincia se quedó en octubre fuera de la propuesta del programa de inversiones en esta materia del Gobierno central para el periodo 2026-2030, pese a un compromiso inicial de incluirla y sólo se recogía su necesidad para un posterior ciclo de actuaciones. Sin embargo , el 8 de noviembre, la vicepresidenta primera del Ejecutivo y candidata a la Presidencia de la Junta , María Jesús Montero , anunció en una visita a la Feria del Jamón de Villanueva de Córdoba -un acto más propio de precampaña que institucional- que al final sí se ejecutaría dicha mejora de potencia eléctrica entre 2026 y 2030 . La inversión, aseguró, superaría los cien millones. Pero ese compromiso no ha sido respaldado por el Gobierno . Así lo refleja una respuesta del Ejecutivo (emitida el 29 de diciembre) a una pregunta formulada por los senadores del PP por Córdoba el 26 de noviembre; es decir, más de dos semanas después del anuncio de Montero. Estos representantes populares en la Cámara Alta interrogaron al equipo de Pedro Sánchez sobre cuál era el proceso para desarrollar un eje de 400 kilovoltios (la mayor capacidad de tensión) que una Maguilla (en Llerena, Extremadura) con La Lancha (Alcolea) y Peñarroya-Pueblonuevo, clave para mejorar la red eléctrica en el área septentrional. Esto último es necesario para captar empresas , ampliar la actividad de las ya presentes o desarrollar proyectos de renovables; cuestiones especialmente importantes para un territorio que necesita actividad económica para frenar su sangría de población. La contestación del Gobierno devuelve a la casilla de salida de octubre . Primero, recuerda que esta línea de máxima tensión «no se ha incluido, por el momento, en la propuesta de desarrollo de la red de transporte con horizonte 2030, que está en trámite de audiencia ». No en vano, hay que recordar que la Junta , la Diputación y CECO han presentado alegaciones contra la planificación inicial; solicitando, entre otras cuestiones, la mejora de la potencia eléctrica para el Norte en el lustro que acaba de arrancar. El Ejecutivo añade, como es sabido, que la programación con la que trabaja sí recoge este proyecto para «el horizonte posterior a 2030 », pero advierte de que aparece en el «anexo de planificación no vinculante ». Es decir, como una mera intención. El Gobierno se cura en salud rescatando un argumento que usó para justificar en un primer momento la no inclusión de este eje de 400 kilovoltios en las inversiones 2026-2030: la dificultad de ejecutarla por la riqueza natural de los espacios que atravesaría. Así, la subdelegada del Gobierno en Córdoba, Ana López, basó la decisión del Estado en «la riqueza ecológica y la diversidad ambiental» de la zona por la que transcurriría esta línea eléctrica. En la respuesta del Gobierno a los senadores populares, se vuelve a aludir a este aspecto, alertando de «la dificultad que esta infraestructura presenta por las zonas que atravesaría ». Y, como ya hicieron representantes del Ejecutivo antes de que Montero lanzara su compromiso, vuelve a dejar como posibilidad que en el proceso de alegaciones esta actuación pudiera incluirse en el documento definitivo de la programación de las obras de transporte de energía eléctrica 2026-2030. El Ejecutivo dice, en su contestación oficial, que, si antes de la luz verde definitiva a esta planificación «se constata la existencia de trazas viables » para la ejecución de esta línea -salvando los obstáculos medioambientales-, «se podría incluir la misma en la versión final» de este documento. O sea, que, tras el anuncio a bombo y platillo de la candidata Montero -buscando aplacar el malestar de los alcaldes del Norte, con los que se reunió antes de hacer público su compromiso-, se está en el mismo punto que dibujó , en una visita a Córdoba, el 7 de noviembre el secretario de Estado de Energía , Joan Groizard; sólo 24 horas antes de que Montero quisiera anotarse un tanto de cara a las autonómicas. Este alto cargo gubernamental sostuvo que se analizarían las alegaciones que se presentaran para este eje eléctrico, de cara a ver si se podía incluir al final en la planificación del próximo lustro. Pero también advirtió de que « no quiero generar falsas expectativas ». Y habló de la dificultad medioambiental de desarrollar el citado eje Maguilla-La Lancha-Peñarroya: «Tiene su complejidad desplegar allí cualquier infraestructura eléctrica. Hay que respetar el patrimonio natural de esa zona». No en vano, la respuesta del Gobierno a los senadores del PP esboza una suerte de plan b para agilizar esta actuación pero tras 2030. Indica que, dada la citada «dificultad que esta infraestructura presenta por la zonas que atravesaría», se podrá «ir avanzando en su estudio y en las primeras fases de su tramitación para que en el siguiente periodo de planificación [el posterior a 2030] pueda ser incluida, encontrándose en una fase más avanzada, lo que permitirá su entrada en servicio con la mayor celeridad posible».