El Norte de la provincia ha perdido en lo que va de siglo un 14% de su población . Es el contundente, y dramático, titular que deja el análisis del padrón del INE -el último indicador se publicó en diciembre- entre el 1 de enero de 2000 y la misma fecha de 2025. En esas dos décadas y media , de las siete comarcas más la capital en las que se divide Córdoba, las del Guadiato y Los Pedroches fueron las que sufrieron un mayor descenso . Y no en todos los ámbitos territoriales hubo retroceso. Bajando al detalle, en la zona septentrional (Guadiato y Los Pedroches), cuando dieron las campanadas de 1999 y se estrenó 2000, se contabilizaban 91.685 residentes. En el tránsito de 2024 a 2025, esa cifra ya era notablemente menor: 78.635. Su padrón encogió un 14,2% al contabilizar 13.050 vecinos menos. Y no es un descenso atribuible a un determinado periodo de los últimos 25 años. Si se compara lustro a lustro, en cada una de esas metas volantes la población del Norte sufrió bajada -mayor o menor-. La gravedad de lo que sucede en el área septentrional se evidencia más al observar la evolución de ámbitos territoriales superiores. Entre el inicio de 2000 y el mismo momento de 2025, en el conjunto de la provincia se dio un leve aumento: +0,4%, para quedar en 772.153 empadronados. Eso sí, en la disección de datos por quinquenios, acumula tres seguidos de bajada . Logra saldo positivo por la evolución en la primera década de este siglo. Y la sangría se torna en hemorragia al recordar que en España en los últimos 25 años la población ha crecido un 21,3% . Múltiples factores contribuyen a este problemón demográfico del Norte . Es una zona con dificultades para el desarrollo económico. Ello provoca emigración y que sus municipios no sean atractivos para captar población. Y los obstáculos para revertir la situación se le acumulan a esta parte de la provincia: la eterna ausencia de autovía -el Gobierno central ya ha dejado claro que no transformará la N-432 en un carretera de alta capacidad-; la falta de potencia de eléctrica [ver información en la otra página] que dificulta captar empresas o ampliar la actividad de las existentes; y el castigo de la sequía, que dio la cara con crudeza cuando entre abril de 2023 y el mismo mes de 2024 sus cerca de 80.000 habitantes estuvieron sin poder beber del grifo de sus casas. Este invierno demográfico castiga más en el Guadiato , comarca con un descenso más acusado. En lo que va de siglo, ha perdido el 18,4% de sus empadronados . En números contantes y sonantes, son más de seis millares menos: de 34.202 a 27.899. Esta comarca no ha logrado encontrar un plan 'b' al final de la minería que logre activar su economía y su población se resiente. En ella, el descenso más acusado lo sufre Belmez . Es la sexta localidad de la provincia que más habitantes se dejó en este cuarto de siglo (hubo retroceso en 57 municipios de los 77 que tiene Córdoba): sufrió una caída del 27,8% , para quedar sus vecinos en 2.833. Y Fuente Obejuna es el otro enclave del Guadiato que está en el 'top ten' de localidades con mayor reducción de su padrón. Su retroceso fue del 26,8%, con lo que descendió a 4.309 residentes. Y el comportamiento de la cifra total de ciudadanos de esta comarca podría ser aún peor si no se diera la paradoja de que cuenta con el municipio con mayor aumento : Obejo . Su población creció un 39,2%. De 1.509 empadronados saltó a 2.101. A su favor juega ser localidad dormitorio de la capital, ideal para acudir a trabajar a ella y con una oferta de vivienda más asequible que la de la ciudad de Córdoba. Los Pedroches fue la segunda comarca con mayor sangría . De estar rozando 57.500 ciudadanos menguó a 50.736. Su padrón se recortó un 11,7% (-6.747). Tiene tres pequeños municipios entre los cinco con descenso más acusado. Son Santa Eufemia , que es la localidad donde más bajó la población ( -40,3% , para quedar sus residentes ahora en 685); Villaralto, tercer enclave con un retroceso más fuerte (-30,6% y 1.059 empadronados según el último dato); y Torrecampo, cuarto con una merma más fuerte (-29,9% y 992). Pero aquí hay un elemento de amortiguación: su capital Pozoblanco es un balón de oxígeno económico para el territorio, con la presencia del gigante Covap y la actividad de industria agroalimentaria que se genera en torno a él. Tiene 16.931 residentes. Es un 4% más que al arrancar 2000 -aunque el balance positivo se debe a una buena primera década-. Completa el alarmante podio de retrocesos la comarca del Guadajoz-Campiña Este (Baena; Castro del Río; Espejo; Nueva Carteya y Valenzuela). Sufrió un descenso del 8,6%, para caer a 35.423 ciudadanos. Y el otro ámbito territorial en el que se dio descenso fue en el Alto Guadalquivir (Adamuz, Bujalance, Montoro, Villa del Río o Villafranca): -3,8%. De 43.455 vecinos descendió a 41.803. Por el contrario sí logran presentar mejores datos que en el arranque del siglo el Valle medio del Guadalquivir (Almodóvar; La Carlota; Fuente Palmera o Palma del Río), con un alza del 12,9%; Córdoba capital (+3,1%); Subbética (Cabra; Lucena o Priego), con un aumento del 1,6%; y Campiña Sur (Aguilar; Fernán Núñez; Montilla o Puente Genil), con una subida del 1,2%. Eso sí, entre estos ámbitos territoriales, hay matices en su evolución. En el Valle medio del Guadalquivir, sólo el lustro 2015-2020 se saldó con bajada. En los otros tres, en los hitos quinquenales, desde el 1 de enero de 2010 se dan descensos. Eso sí, en el caso de la capital , hay que indicar que en los últimos años muestra tendencia alcista . El 1 de enero de 2022, lo arrancó con 319.515 residentes. Ahora, tiene 3.747 más (+1,2%) y está en 323.262.