Hort de Can Gall es el proyecto personal de Antònia Coll quien, con la ayuda de su marido, Miquel Sampol, y de las manos expertas de los mayores de la familia, ha puesto en producción una finca agrícola de Muro para elaborar una variedad de productos agroalimentarios a partir de sus propias materias primas. Embutidos como sobrasada, longaniza, lomo embuchado, camaiot, paté botifarrones y salchichones; miel y aceite de oliva, encurtidos y mermeladas de frutas y de hortalizas como la calabaza y el pimiento picante forman parte de su oferta de alimentos elaborados con procesos artesanales.