En España, la gestión de las bajas médicas de larga duración constituye siempre un asunto de máxima atención, tanto para trabajadores como para empleadores. A partir del cumplimiento de los 545 días de baja médica —equivalentes a 18 meses— la dinámica cambia, especialmente en materia de cotizaciones y de resolución administrativa por parte del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Este cambio suele pasar desapercibido para muchos afectados, que continúan percibiendo la prestación por incapacidad temporal sin ser conscientes de que la empresa ha dejado de cotizar a la Seguridad Social desde ese momento.