Hay días que se sostienen extraños y que son el preámbulo de cosas que no deberían suceder y que suceden ante el asombro y el fracaso de la sociedad que somos y que como tal nos nombramos. Este año 2025, que acaba de irse, se cierra con 46 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas dejando madres y padres hundidos, hermanos y hermanas desolados e hijos e hijas que tienen la ardua tarea de seguir viviendo, sabiendo que tu padre ha asesinado a tu madre porque ella es mujer y él es hombre y él no puede soportar que ella tenga magia y hasta libertad en una casa en la que las paredes escuchan los golpes y al mismo tiempo los silencian.