Elijo mi propia aventura

Y por fin llegó el 1 de enero. Me gusta el silencio en la calle ese día; el mundo se queda mudo, por fin. Mi primera canción fue When You Were Young, The Killers, un café y una ducha de agua hirviendo. Salí a pasear y he vuelto a escuchar a Extremoduro; lo dejé en mi adolescencia, y me enfada haber vuelto cuando Robe ya no está. Comí en un McDonald’s por aquello del propósito de empezar el año con buenos hábitos y volví a casa. Mi primera película, Frankenstein de Guillermo del Toro; el resto de la tarde volví a otros tiempos: Mujercitas, Cuando Harry encontró a Sally. Leí a Xoan Tallón; en su columna escribía: «Empezar es uno de los actos más bellos que existen».