Cayó el dictador que se creía eterno. El tirano que devastó y dejó en escombros un país que alguna vez fue próspero. El autócrata que manipuló elecciones. El causante de la mayor crisis humanitaria de la historia del continente, con millones de desplazados acogidos en diversos países, entre ellos el Perú. El cabecilla de un régimen corrupto que recurrió al fraude, el terror y la persecución de sus rivales políticos para aferrarse al poder que nunca quiso dejar.