Es algo casi diario: las televisiones, casi cada mañana, abren en Turquía con 'últimas horas' y 'últimos minutos' parecidos: una decena de detenidos de madrugada, esta vez en el ayuntamiento de un distrito de Estambul, o una provincia de la costa del mar Egeo, todas controladas por el principal partido de la oposición, el Partido Republicano del Pueblo (CHP).