Delcy Rodríguez, la jefa en la sombra del chavismo

Dicen en Venezuela que a la hasta ahora vicepresidenta del país y desde el sábado presidenta encargada de la nación, según la terminología del Tribunal Supremo de Justicia venezolano, le gustan la ropa cara y los zapatos de Valentino, los hombres jóvenes y el dinero a mansalva. Lo primero y lo segundo puede ser maledicencia tiznada de machismo, aunque en los mentideros de Caracas corra desde hace tiempo que llegó a ser reprendida por la exprimera dama, Cilia Flores —ahora bajo arresto en un centro de detención neoyorkino—, por la suntuosa vistosidad de sus atuendos y calzar cueros a 1.300 euros el par. En las redes sociales, el outfit de Delcy Rodríguez viene acompañado a menudo del tándem de palabras ‘lujo desenfrenado’.