Los economistas creen que las grandes amenazas para el nuevo año que comienza están en las eventuales burbujas bursátiles mundiales, el efecto del recorte de gasto fiscal por US$ 6 mil millones en la economía y las tensiones sociales. Por contrapartida, las posibilidades que se abren están centradas en el rally del cobre, una economía más estable y un mercado laboral más dinámico.