La Agencia Tributaria ampliará de forma notable su control sobre los pagos digitales a partir del 1 de enero de 2026, gracias al Real Decreto 253/2025, de 1 de abril, que modifica el Reglamento del IRPF. La norma adapta la fiscalidad a los nuevos sistemas de pago, como Bizum y plataformas similares, con el objetivo de mejorar el cruce de datos y detectar posibles discrepancias en las declaraciones.