La Guardia Civil ha informado de que continúa el descenso en el número de asistentes a la rave que se celebra desde el 31 de diciembre en el embalse de Cenajo, en el término municipal de Férez (Albacete), una zona en la que está lloviendo desde primera hora de la jornada. Fuentes del Instituto Armado han informado a ABC que la noche ha transcurrido con total normalidad y sin ninguna incidencia y que se mantiene el dispositivo de seguridad desplegado en días anteriores, con unos 300 agentes procedentes de varias zonas de España. Asimismo, se mantiene el cerco perimetral sobre la ubicación de la rave y los dispositivos de control y seguridad de las vías de comunicación próximas. En este sentido, estas fuentes han recordado que está controlada desde el día 31 la circulación de la carretera AB-408 entre los kilómetros 0 y 12,500. La rave, que llegó a congregar a unas 3.500 personas, ha registrado en las últimas horas un descenso de asistentes debido, en gran parte, a las comunicaciones que los agentes han trasladado sobre la alerta meteorológica de lluvia y nieve. Estas mismas fuentes han señalado que desde primera hora de este domingo está lloviendo sobre la zona y han recordado que la rave se celebra sobre una zona inundable y con un terreno inestable , por lo que es previsible que las precipitaciones que se están registrando compliquen la salida de vehículos y personas. Con todo, se mantiene la previsión del fin de la fiesta ilegal que se alargue hasta el día 6 o 7 de enero. Los primeros movimientos de esta rave se detectaron en la noche del pasado martes, 30 de diciembre, cuando comenzaron a llegar a Tobarra (Albacete) un gran número de vehículos, muchos de ellos caravanas y furgonetas, procedentes de otros países, como Francia y Dinamarca. En un primer momento, la Guardia Civil consiguió disolverlos en la madruga del miércoles y los asistentes a la fiesta intentaron trasladarse a la pedanía de Cordovilla, en la cercana localidad de Tobarra, si bien finalmente volvieron al embalse del Cenajo, donde consiguieron comenzar la fiesta a última hora del 31 de diciembre.