Atención, curiosos y aficionados. Mientras algunos sueñan con una gran gala nacional del toreo como la de los Goya, donde los toros no están ni se les esperan –salvo que Albert Serra logre lo contrario–, resulta que la primera estatuilla honorífica de la historia, en 1987, la alzó un espada. Así lo desvela Federico Arnás en su nuevo libro '¡Qué sabré yo... de toros!, editada por El Paseíllo. «¿Cuántos toreros han recibido un Goya en los premios anuales del cine español?», plantea en la pregunta 229 del capítulo 'De arte y cultura'. La respuesta, rotunda: uno solo. Se llamaba Pepe Fernández Aguayo (hijo del famoso fotógrafo Baldomero), director de fotografía de clásicos como 'Currito de la Cruz' y, sobre todo,... Ver Más