El fiscal Metropolitano Occidente, Marcos Pastén, comentó el problema en el control de acceso de elementos prohibidos en las cárceles chilenas, vinculado directamente con el caso de la " Operación Apocalipsis" , en el que funcionarios de Gendarmería burlaban protocolos de ingreso. En entrevista con El Mercurio, el persecutor a cargo de diferentes investigaciones dentro de los penales chilenos confirmó que uno de los hallazgos, en una de las incautaciones que se realizaron en Santiago 1, fue de un arma de fuego. Pastén señaló que el hallazgo se dio en el marco de otra investigación, paralela a la "Operación Apocalipsis", cuyo resultado es "preocupante porque, evidentemente, un arma de fuego al interior de un penal (...) apunta a lo que venimos señalando, en cuanto a de qué manera el Estado garantiza el control al interior de las cárceles, porque, si observáramos en lo sucesivo el ingreso de armamento, la situación se puede transformar en mucho más peligrosa de lo que tenemos hasta ahora. Sin embargo, reparó en que "me atrevería a decir que hoy no es un fenómeno masivo en las cárceles , que tengan acceso (los reos) a armas con tanta prominencia para ejecutar una fuga, pero no es una situación (...) respecto de la cual uno deba estar alerta . En el interior de Santiago 1 se encontró un arma de fuego y estamos investigando su origen". Asimismo, abordó también los nuevos tipos de delitos y costumbres del panorama carcelario chileno actual. Esto, en relación, a la inclusión de mayores reos extranjeros, que ha motivado a g endarmes a adaptar su forma de trabajar para reorganizar el control de los recintos. En esa línea, explicó que "me relataban funcionarios de Gendarmería que han tenido que reestudiar algunos modismos que usan personas extranjeras para entender lo que están diciendo, es un coa (lenguaje carcelario) extranjero, por decirlo de alguna forma. Antes, con la población chilena, uno se entendía".