El gesto de desolación absoluta del media punta canario Carlos González, que tuvo y no concretó el 3-2 en el tiempo de prolongación, resume una temporada y un partido de este Cacereño. Perdió el decano por 2-3 ante el Celta Fortuna en un duelo en el que se quedó con la miel en los labios de haber remontado, aun con 10 futbolistas en el campo. Como ya es tradición en el Príncipe Felipe en este desdichado curso, nuevo palo monumental, esta vez de la manera más cruel posible.