Este Málaga CF es un regalo. Del bueno, del que no se cae ante posibles amenazas y que se impone en cualquier escenario. Ya no es solo La Rosaleda. Fue hace dos semanas el Carlos Belmonte y este domingo, ante otro de los rivales más en forma, el conjunto blanquiazul borró de un plumazo al Sporting de Gijón (1-3). Tres puntos que saben a oro y que ponen la tercera victoria consecutiva, algo inédito desde 2022, al lado de los 29 puntos en el casillero.