La restauración del cuadro de la Virgen de la Misericordia de Belmonte (Cuenca) 'descubre' al matrimonio de mecenas que financió la obra

La Colegiata de Belmonte vuelve a colgar en sus paredes el cuadro de la Virgen de la Misericordia tras su paso por el Taller de Restauración de la Diputación de Cuenca, una intervención que ha permitido recuperar parte esencial de la composición original de la obra, entre ella la figura de dos personas que permanecían ocultas bajo capas de pintura añadidas con posterioridad. La actuación ha sacado a la luz, en la mitad inferior del lienzo, los retratos de dos personas de medio cuerpo, situadas una a cada lado de la Virgen . Se trata probablemente del matrimonio de donantes que encargó el cuadro, representados con vestimenta acorde a la moda francesa de mediados del siglo XVIII, según informa la Diputación de Cuenca en nota de prensa. Antes de la restauración, en el cuadro se observaban zonas en las que la pintura comenzaba a levantarse, con el consiguiente riesgo de pérdida del estrato pictórico. Además, la escena había sido modificada mediante repintes que ocultaban amplias áreas de la composición original y el lienzo se encontraba excesivamente doblado como consecuencia de un montaje inadecuado en el bastidor. A estas alteraciones se sumaban el oscurecimiento del barniz provocado por el envejecimiento natural de los materiales y la acumulación de suciedad superficial, factores que contribuían a apagar el brillante colorido original de la pintura. Los trabajos de restauración se centraron en una primera fase en volver a adherir los fragmentos de pintura que se estaban desprendiendo , garantizando así la estabilidad de la obra. Posteriormente, se procedió a extender el lienzo en su totalidad, lo que permitió recuperar los bordes que habían permanecido ocultos tras el bastidor. Durante el proceso de limpieza de la policromía se eliminaron también los repintes que ocultaban a los donantes . Este trabajo, realizado de manera minuciosa a punta de bisturí, permitió comprobar que las figuras se conservaban completas bajo las capas añadidas. La recuperación de los bordes originales del lienzo supuso un aumento significativo del tamaño de la pintura, por lo que fue necesario montarla en un nuevo bastidor . Además, la obra cuenta ahora con un marco de estilo histórico, más acorde con sus valores estéticos y artísticos. La pintura, de formato vertical y con unas dimensiones de 255 centímetros de alto por 177 de ancho, representa a la Virgen María en primer plano, ocupando el eje central de la escena. La Virgen de la Misericordia es una advocación mariana vinculada a la Orden de la Merced , fundada en 1218 con la vocación de procurar la libertad de los cristianos cautivos. Tradicionalmente, esta advocación se representa con la Virgen coronada y con manto blanco extendido , en actitud de cobijar bajo su protección a los fieles. La diferencia iconográfica respecto a la Virgen de la Merced reside en la presencia de un ángel en el pecho, que sustituye al escudo de la orden. En el caso del cuadro de Belmonte, la escena hace referencia a la aparición de la Virgen de la Misericordia en 1536 a un labrador de la región italiana de Savona, posándose sobre una piedra a orillas del arroyo Letimbro. Esta iconografía permite suponer que la pareja de donantes que se hizo retratar en la obra tenía una devoción particular a la Virgen de la Misericordia de Savona y posiblemente contaba con ascendencia italiana.