Desde que volvió hace casi un año al poder para su segunda presidencia Donald Trump ha funcionado aplicando la teoría del ejecutivo unitario, buscando arrogarse poderes de otras ramas y tratando de eliminar salvaguardas, controles y equilibrios. En esa forma de hacer política, las muestras del desprecio y desafío al Congreso han sido múltiples, incluyendo la de retirar fondos ya apropiados por las Cámaras o retar la independencia que daban a agencias federales. Posiblemente, no obstante, ningún reto había ido tan lejos como el planteado con la operación de este fin de semana en Venezuela.