El hombre detenido el pasado mes de mayo por apuñalar en el cuello a un desconocido en el aeropuerto de Palma se enfrenta a diez años de prisión. El procesado, en la cárcel desde el día después de su arresto a manos de agentes de la Policía Nacional, está acusado de un delito de asesinato en grado de tentativa.