Cojera evidente

Feijoó aseguró en su día que no tenía nada que ocultar con respecto al intercambio de wasaps con Mazón. Sin embargo, la cronología de sus declaraciones y las contradicciones posteriores muestran que su relato fue adaptándose según las circunstancias. Qué raro, ¿no? Sobre todo, de un hombre tan cabal y responsable que hasta se fotografía con un narco. Hoy no sólo se examinan los hechos, también la credibilidad, que lamentablemente deja mucho que desear. Y eso en política debería ser crucial.