Siempre han tenido una relación singular, pero en todo momento Jorge Lorenzo ha señalado a su padre como el gran 'culpable' de que haya conseguido ser uno de los mejores pilotos de motociclismo de la historia. Maverick Viñales ha sido el encargado de unir de nuevo y dar forma a una imagen siempre especial. La de Chicho Lorenzo entrenando, junto a su primogénito y ambos dirigiendo la puesta a punto de Maverick Viñales.