Con los desplazamientos de Navidad y Nochevieja como telón de fondo, han surgido numerosas dudas sobre el uso de la nueva baliza V16, el dispositivo luminoso que sustituye a los tradicionales triángulos de emergencia. Para aclarar la confusión, Ana Blanco, subdirectora adjunta de Circulación de la DGT, ha intervenido en ‘Herrera en COPE’ para explicar los detalles de un cambio que, según la Dirección General de Tráfico, ya está calando entre los conductores. “Vemos que en las últimas semanas ha habido una progresión enorme”, ha señalado Blanco, quien asegura que ya se percibe un aumento en el uso de las balizas en carretera. El principal motivo para impulsar este cambio es eliminar el riesgo de atropello al que se exponen los conductores cuando se bajan del vehículo para colocar los triángulos. Según datos de la DGT, esta situación provoca una media de 25 fallecidos al año solo en vías de alta capacidad. La baliza V16, en cambio, permite señalizar la incidencia desde el interior del vehículo. “El objetivo principal es eliminar ese riesgo”, ha recalcado Ana Blanco durante la entrevista. La normativa general establece que, si las condiciones de seguridad lo permiten, el conductor debe abandonar el coche por el lado contrario al tráfico y situarse detrás del guardarraíl. Sin embargo, Blanco insiste en que “si vemos que esto no es seguro, lo que no podemos hacer es ir a colocar el triángulo”. En ese caso, la recomendación es permanecer en el interior del vehículo con el cinturón de seguridad abrochado. Frente a las críticas de expertos como Carlos Cantero, portavoz de la asociación unificada de la Guardia Civil, que advierte que la luz “se vuelve prácticamente invisible” en condiciones de alta luminosidad o en curvas, la DGT defiende un “cambio de paradigma” centrado en la conectividad. La clave de la baliza V16 no es solo su luz, sino su capacidad para enviar una señal a la plataforma ‘DGT 3.0’. Esta alerta se comparte en tiempo real con otros vehículos a través de sus navegadores y de los paneles de mensaje variable, creando una “visibilidad virtual” que suple las posibles limitaciones físicas. Ana Blanco ha explicado que esta tecnología es accesible para todos. Los vehículos más antiguos sin navegador integrado pueden recibir las alertas a través de aplicaciones móviles. “El que no tenga un dispositivo embarcado en su vehículo podría hacer uso perfectamente de su aplicación móvil”, ha aclarado la subdirectora. Esta conectividad permite a la DGT señalizar la incidencia en los paneles cercanos de forma ágil para advertir al resto de usuarios de la vía. Una de las mayores preocupaciones de los conductores es la posibilidad de activar la señal por error. Ana Blanco ha lanzado un mensaje de calma al respecto, explicando que el dispositivo no se conecta de inmediato. “Hay unos primeros 100 segundos en los que la baliza únicamente, pues, cuando es activada, está dando esa luminosidad”, ha detallado. Solo después de ese minuto y 40 segundos, la baliza se conecta con la plataforma de vehículo conectado y envía la alerta. Esto da un margen de tiempo para corregir una activación accidental sin que se genere un aviso. También ha resuelto la confusión sobre los plazos. Aunque ya se pueden usar, será a partir del 1 de enero de 2026 cuando la baliza V16 conectada se convierta en el “único medio de señalización” obligatorio, reemplazando definitivamente a los triángulos y a las balizas no conectadas que se vendieron inicialmente. Quienes compraron uno de esos primeros modelos deberán adquirir un dispositivo homologado y conectado para cumplir con la normativa a partir de esa fecha. Finalmente, la subdirectora de Circulación ha destacado el carácter pionero de España con esta medida. Mientras que países como Reino Unido o Luxemburgo ya habían prohibido los triángulos, España ha ido un paso más allá al apostar por una solución conectada.