La de este 2026 ha sido en Granada una cabalgata de Reyes Magos atípica por dos motivos. Por un lado, porque la amenaza de lluvia aconsejó, casi obligó, a que el cortejo saliera por la mañana y no por la tarde, como es habitual. La fiesta se ha desarrollado a plena luz del (nublado) día. No obstante, eso no ha dejado a nadie en su casa: ha habido tanto público como siempre. El segundo motivo ha sido que, aunque los Reyes Magos son tres, que eso es algo que todo el mundo sabe, en esta ocasión han aceptado gustosos compartir protagonismo con alguien que reina en su disciplina deportiva. María Pérez , natural del pueblo granadino de Orce y ganadora de tantas medallas en la modalidad de marcha que a estas alturas ya es la atleta española más laureada de toda la historia, ha tenido carroza propia y ha sido la Estrella de la Ilusión. Para los de Oriente, la jornada ha comenzado en la Alhambra, algo que ya sucedió el año pasado. Allí han sido recibidos por la alcaldesa de la ciudad, Marifrán Carazo ; la consejera de Fomento de la Junta de Andalucía, Rocío Díaz , y el director del patronato que gestiona el recinto monumental, Rodrigo Ruiz-Jiménez . Después, Melchor (encarnado por el bailaor Manuel Liñán ); Gaspar (el guitarrista Juan Habichuela 'Nieto' ) y Baltasar (el bajista de jazz Miguel María Pérez Corroso ) han estado en el estadio Nuevo Los Cármenes y han visitado a niños ingresados en los dos hospitales de la capital, así como a usuarios de centros sociales de la Diputación Provincial. Y de ahí, con rapidez, a sus carrozas, cuatro de las 25 que a las once de la mañana han salido de los jardines del Triunfo, sabedoras de que el recorrido, también por culpa de la amenaza de lluvia, se había recortado considerablemente . Pero eso no ha restado ni público, como ya se ha dicho, ni brillantez. De hecho, por la mañana se observan muchos matices que con luz artificial igual se pierden. Con la parsimonia acostumbrada, las carrozas han recorrido la Gran Vía acompañadas de bandas de música y charangas . Muy aplaudida ha sido, por cierto, una en la que sus componentes, vestidos de bereberes, han puesto a todos a bailar Paquito Chocolatero mientras comenzaban a bajar por Reyes Católicos camino de la Plaza del Carmen, sede del ayuntamiento y final del recorrido. Durante el mismo se han repartido 7.500 kilos de caramelos , y aunque se les podría reprochar a algunos pajes que parecían tirar a dar y que más de un espectador ha podido irse a casa con un chichón, ese detalle lo han pasado por alto los cientos de niño congregados en las aceras, armados con paraguas puestos del revés, bolsas de tela, plásticos y casi cualquier cosa que les sirviera para acumular cuantos más mejor. Algunos, como premio adicional, se han llevado las más de dos mil pelotas que se han regalado. Ha habido una clara alusión, en forma de carroza, a la capitalidad cultural europea , reto ineludible para Granada de cara al año 2031, y ha sonado por todas partes el villancico del año, el de las zambombas, palillos y panderos, que ha sustituido claramente al del burrito sabanero. Como un Ferrari, le ha sobrepasado. Conforme han ido llegando a su destino, los Reyes Magos han sido recibidos por la alcaldesa y parte de la corporación municipal. Seguía amenazando lluvia, pero por suerte no descargó. Antes de asomarse a saludar desde el balcón principal, donde les ha presentado en verso el actor local Pepe Cantero , para el caso el duende Fermín, han prometido que traían a los niños todo lo que han pedido, les han rogado que se acuesten pronto (no hay excusas, esta vez la cabalgata ha terminado mucho antes) y de camino han deseado amor, paz, salud y trabajo para todos. Son así de buenos.