Las pensiones en España en 2026 vuelven a generar inquietud, no solo entre los jubilados actuales, sino también entre quienes todavía están en activo. El gasto en pensiones sigue creciendo, el número de pensionistas aumenta año tras año y las cuentas públicas dependen cada vez más de deuda y transferencias extraordinarias para poder pagar las nóminas mensuales. Un escenario que muchos expertos y divulgadores económicos califican ya de preocupante. En este contexto, cada vez más voces advierten de que el sistema público, tal y como está diseñado hoy, no es sostenible a medio y largo plazo. Una de las reflexiones más contundentes llega desde el canal de divulgación económica Invertir para Conseguir, que lanza una alerta clara y directa: “Si el sistema de las pensiones en España sigue así, estamos destinados a aportar el 66% de cada sueldo a pagarlas. A este sistema le queda poco, muy poco”, señala el creador del canal. El diagnóstico parte de un dato clave: la Seguridad Social encadena 15 años consecutivos de déficit. Según explica el youtuber, “hay un agujero de unos 50.000 millones de euros” y las cotizaciones de los trabajadores solo alcanzan para pagar las pensiones “hasta el día 3 de octubre”. El resto del año se cubre con deuda del Estado y transferencias desde los Presupuestos Generales. En la práctica, esto significa que las pensiones ya no se financian solo con lo que aportan trabajadores y empresas, sino con dinero de todos los contribuyentes. Y el problema no se queda ahí. Los datos más recientes muestran que las pensiones representan el 33,7% de todo el gasto público en España. “Uno de cada tres euros que gasta el Estado se destina a pagar pensiones”, explica. Muy por encima de sanidad (13,5%) o educación (8,9%). Si se suman los intereses de la deuda, parte de la cual existe precisamente para financiar ese déficit, “casi cuatro de cada diez euros del gasto público se van en pensiones e intereses”, añade. Una cifra que deja poco margen para otros servicios esenciales. Más allá de las cifras actuales, el mayor riesgo está en la evolución demográfica. En los años 80 había más de tres cotizantes por cada pensionista. Las previsiones para 2050 son muy distintas: se habla de 1,5 trabajadores por pensionista. ¿La consecuencia? Si la pensión media se acerca al salario medio y hay solo dos cotizantes por jubilado, “los trabajadores deben destinar aproximadamente el 50% de su salario a pagar las pensiones”. Y si el ratio baja a 1,5, la carga subiría hasta el 66% del sueldo. “Dos tercios del salario de cada trabajador. Un nivel que no es sostenible para nadie”, advierte. A esta ecuación se suma otro factor clave: vivimos más años y nacen menos niños. La natalidad en España ronda 1,1 hijos por mujer, mientras la esperanza de vida sigue aumentando. “Las pensiones suben, la gente vive más y hay menos cotizantes”, resume el youtuber, que insiste en que “no es una teoría, son matemáticas”. Por eso concluye que, si no hay cambios profundos, solo quedan cuatro opciones: recortar pensiones, subir impuestos, retrasar la jubilación o aplicar una mezcla de todas. Ante este panorama, muchos ciudadanos están optando por complementar su jubilación por su cuenta. “No por miedo, sino porque los números no cuadran”, explica. Fondos de inversión, ETFs, inmuebles o planes de pensiones aparecen como vías para no depender exclusivamente del Estado. Eso sí, advierte de que los planes de pensiones no son una solución mágica. “Tienen una gran ventaja fiscal, pero solo si se entienden bien”, señala, alertando del error más común: rescatar todo el plan de golpe y pagar un fuerte sablazo fiscal. Una advertencia clara para el futuro El mensaje final es contundente y conecta con la preocupación de muchos trabajadores: “No podemos depender del Estado para nuestra jubilación, o al menos yo no quiero hacerlo”, afirma. Con un sistema cada vez más tensionado, la sensación de que “a este sistema le queda poco, muy poco” empieza a calar en una parte creciente de la sociedad española.