Un grupo de alumnas de primer curso de Ingeniería Biomédica de la Universidad Politécnica de Cartagena ha ideado el proyecto Peluche ConectaPeques con el objetivo de evitar la frustración de niños que no pueden expresar sus necesidades básicas. La iniciativa ha sido desarrollada en un proceso de co-creación junto a usuarios de la Asociación D'genes, que apoya a familias con enfermedades raras y ofrece servicios de logopedia. El peluche dispone de seis botones grandes con iconos universales para acciones como comer, dormir, pedir ayuda, afirmar o negar. Al presionar uno de ellos, el muñeco verbaliza la necesidad, permitiendo además configurar el audio con la voz real de los padres para generar más confianza en el niño. Adicionalmente, el sistema se conecta a una aplicación móvil que registra la actividad del niño, avisando a los padres o cuidadores en tiempo real. Esta función permite llevar un control de las necesidades del menor y recibir notificaciones cada vez que se pulsa un botón. Las creadoras destacan que el peluche va más allá de ser un simple dispositivo, ya que los niños suelen asociarlo con sentimientos de seguridad y compañía. "El peluche no es solo un dispositivo, si no un objeto al que los niños suelen asociar seguridad, cariño y compañía. Esto hace que el uso del peluche no se sienta como una herramienta médica, sino como algo emocionalmente cercano", argumentaron. Según explican, "al generar un vínculo afectivo, aumenta la predisposición del niño a utilizarlo diariamente, lo que mejora su comunicación y reduce frustraciones". El proyecto también contempla un modo educativo para la estimulación cognitiva, con retos auditivos y de memorización de pictogramas. El equipo, formado por las alumnas Paula Domínguez, Paula Antón, Miriam Cortés, Vega Crespo y Ekaterina Dolaberidze, presentó el trabajo en una jornada de la asignatura Introducción a la Ingeniería Biomédica, impartida por Joaquín Roca en la modalidad de Aprendizaje-Servicio.