"Cuba parece que está a punto de caer, se está hundiendo definitivamente. No sé cómo van a poder mantenerse, no tienen ingresos". Donald Trump auguró ese desenlace sobre la base de un razonamiento compartido en Estados Unidos. "Recibían todos sus ingresos de Venezuela". Cuando EEUU incautó el buque 'Skipper', en diciembre pasado, llevaba casi dos millones de barriles de crudo pesado hacia la isla. La captura de Nicolás Maduro supone un golpe mayor para La Habana porque entre el menú de imposiciones de Washington a la sucesora, Delcy Rodríguez, se espera que figure de manera taxativa el corte completo del suministro petrolero a la isla. Si eso sucede, deslizó el magnate republicano, "no creo que necesitemos ninguna acción" para poner fin a la hegemonía del Partido Comunista en la isla. Se trata, desde ya, de un sueño ardiente de Marco Rubio, el secretario de Estado, y Mauricio Claver-Carone, el enviado especial de Estados Unidos para América Latina, ambos hijos de cubanos.