Los especialistas diseñaron un método que permite transformar las células de soporte del cerebro en otro tipo de células "positivas", que están significativamente involucradas en el control de enfermedades como la esquizofrenia, la epilepsia y otras afecciones neurológicas. Estas células desempeñan un papel central a la hora de mantener la actividad cerebral en equilibrio, generando la sensación de calma.