"Un relevo en el liderazgo sin una transición hacia la democracia no es la expectativa que merece una nación hecha prisionera por la narcodictadura que usurpa su Gobierno. Tutelar ese proceso es una cosa, colonizar el país con tal pretexto, otra muy distinta", sentencia la fundación Trump amenaza con nuevos ataques a Venezuela si Delcy Rodríguez no colabora y cede con el petróleo La Fundación FAES que dirige el expresidente del Gobierno José María Aznar se ha desmarcado este lunes del optimismo con el que la dirección del PP de Alberto Núñez Feijóo ha acogido la intervención de EEUU en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, llegándola a tildar de un acto de colonización. Mientras a primera hora la vicesecretaria popular Cuca Gamarra consideraba que con la operación del Gobierno de Donald Trump “el mal ha sido derrotado” y evitaba cualquier crítica hacia el mandatario estadounidense, FAES ha hecho público un comunicado en el que habla de la “suma torpeza” del presidente norteamericano. Para el equipo de Aznar “la captura de Nicolás Maduro ha puesto de relieve las capacidades militares de Estados Unidos y supone una ilustración elocuente de que el ‘corolario Trump’ a la Doctrina Monroe, mencionado en la nueva Estrategia de Seguridad Nacional, es algo más que simple retórica”. Así, mientras considera que “el hecho de la deposición de Maduro, es, en sí mismo, una buena noticia”, FAES recalca que la operación estadounidense “deja abiertas” muchas “incógnitas” sobre el futuro de Venezuela, “pero también sobre la pugna por la influencia en el continente americano entre los Estados Unidos, China y Rusia y sobre la posibilidad de sujetar a normas un mundo desordenado”. Especialmente dura se muestra la fundación con la decisión de Trump de mantener al mando de Venezuela a Delcy Rodríguez, hasta ahora vicepresidenta de Maduro. “Un relevo en el liderazgo sin una transición hacia la democracia no es la expectativa que merece una nación hecha prisionera por la narcodictadura que usurpa su Gobierno. Tutelar ese proceso es una cosa, colonizar el país con tal pretexto, otra muy distinta”, zanja. Además, FAES señala que “lo que demanda la Venezuela devastada por el chavismo es un proceso de nation-building , precisamente el tipo de acción política denostada por el movimiento MAGA y del que Trump reniega cada vez que tiene oportunidad”. “Venezuela ostenta, desde que lo eligió, un presidente legítimo: Edmundo González; y un liderazgo moral encarnado en María Corina Machado. A ellos les corresponde protagonizar el proceso de transición hacia la democracia. Apoyar ese proceso de ninguna manera es lo mismo que transformarlo en un acuerdo ventajoso tras pertinente regateo con los epígonos del chavismo”, añade la fundación. A su juicio, “las declaraciones de Trump, de suma torpeza, han dado pábulo a toda suerte de conjeturas inquietantes en este sentido” y “en Venezuela no se puede ir 'de la ley a la ley' [como dijo Trump] porque no existe la mínima institucionalidad desde la que transitar, apoyándose en ningún 'chavismo reformista'”. “Delcy Rodríguez no es Torcuato Fernández-Miranda”, zanja, haciendo alusión al expresidente del Congreso en la Transición y uno de los artífices de la misma. Además, la fundación considera que “la acción norteamericana ya está volviendo a alimentar viejas imputaciones de neo-imperialismo y puede también servir de combustible para justificar intentos expansionistas chinos o rusos en sus respectivas 'áreas de influencia'”, al considerar que “una lectura malintencionada” de lo ocurrido en Venezuela “podría tener consecuencias y réplicas en otros escenarios, por ejemplo, en Taiwán”. Un “angélico” derecho internacional Pero FAES también carga contra el Gobierno de Pedro Sánchez que, a su juicio, es “cómplice con la dictadura criminal recién decapitada” a pesar de haber sido el primer Ejecutivo que en su día reconoció a Juan Guaidó como presidente de Venezuela y que ha gestionado la acogida en España de numerosos opositores venezolanos exiliados. “En este sentido, las acaloradas defensas de la tiranía a cargo de buena parte de la izquierda española no sorprenden, pero llevan el bochorno de cualquier temperamento democrático a su ápice”, remacha el comunicado de FAES. Para el equipo de Aznar, “la lección para la comunidad internacional” que se desprende de lo sucedido en las últimas horas “es que cuando no se reacciona a tiempo, cuando se dejan pudrir las consecuencias de atentados tan notorios como el autogolpe perpetrado por Maduro en su última farsa electoral; cuando se ignora una represión que ha supuesto, acreditadamente, delitos de lesa humanidad; cuando los foros internacionales y la diplomacia permanecen pasivos ante el escándalo y la devastación de todo un país, y ante el éxodo de millones de sus habitantes, comprometiendo la estabilidad de toda la región; cuando no se reacciona ante tamaño desastre, luego no basta con invocar un angélico 'derecho internacional' incapaz de hacerse creíble y efectivo”. “Ninguna de las incertidumbres que hemos glosado puede impedirnos, sin embargo, saludar con el mayor alborozo la caída de un tirano que avergonzaba al mundo”, concluye.