La nieve ha devuelto la magia a Tornavacas mientras el frío se ha instalado en Cáceres en plenos Reyes

Tornavacas ha amanecido cubierto de blanco y, con ello, ha regalado a la provincia de Cáceres una de esas imágenes que no se repiten cada invierno. La nieve ha caído con calma sobre el Valle del Jerte, transformando el pueblo y su entorno en una postal silenciosa que ha despertado admiración y asombro entre vecinos y visitantes. No es un fenómeno habitual en Extremadura y, precisamente por eso, cada nevada se ha vivido como un pequeño acontecimiento colectivo.