En las horas previas a la noche más mágica del año, la seguridad es el primer requisito para garantizar la ilusión. Durante su intervención en 'La Tarde', Natalia Crespo, directora del Laboratorio de Consumo de Galicia, ha desvelado cómo trabajan los expertos para asegurar que ningún juguete suponga un peligro. Crespo ha utilizado una metáfora cinematográfica muy visual para describir la intensidad de sus exámenes de calidad: "Somos como el niño mazo de Toy Story. A los juguetes les hacemos de todo". El proceso no es aleatorio. Los laboratorios someten a los productos a una batería de "torturas" controladas que simulan el trato más rudo que podría darles un menor. Israel Remuiñan ha destacado que estas pruebas no se hacen "a mordiscos" por parte del personal, sino mediante maquinaria calibrada que calcula distancias, pesos y resistencias a la tracción para cumplir estrictamente con la normativa europea. Más allá de las piezas pequeñas y el riesgo de asfixia —motivo por el cual hace dos meses se incautaron numerosas partidas de venta online—, la gran preocupación actual de los laboratorios es la composición química. Crespo ha advertido que el peligro de los tóxicos es traicionero porque, a diferencia de un golpe, "el efecto nocivo no es instantáneo, se percibe con el paso de los años". El enemigo principal son los ftalatos (mencionados como estalatos), aditivos usados para ablandar plásticos que actúan como disruptores endocrinos. La experta ha lanzado un aviso a los padres sobre las falsificaciones de productos virales: La magnitud del problema queda reflejada en las cifras aportadas en el programa: solo el año pasado, la Guardia Civil retiró del mercado más de dos millones y medio de productos por incumplir normas de seguridad. Tras abordar la seguridad, el foco de 'La Tarde' se ha desplazado hacia el bolsillo de los Reyes Magos. José María Camarero, experto en economía de bolsillo y periodista del diario ABC, ha explicado el fenómeno económico que ocurre en estas fechas: la concentración extrema de la demanda. Según Camarero, el sector juguetero se juega el 60% de sus ventas anuales en la ventana que va de octubre al Día de Reyes. Esta presión de demanda tiene una consecuencia directa en los precios finales. Analizando la salud del sector, Camarero ha detallado que la industria juguetera factura unos 1.500 millones de euros al año. Aunque el mercado nacional ha sufrido una caída del 9%, el sector resiste gracias a su potencia internacional: las exportaciones han aumentado un 11%. Contrario a la creencia popular de que todo se compra ya por Amazon o plataformas similares, Camarero ha desmitificado el dominio del comercio electrónico en el sector del juguete. Internet funciona, según el experto, como un gran escaparate visual, especialmente a través de redes sociales como TikTok o Instagram, que captan la atención de los niños con vídeos rápidos. Sin embargo, la transacción final sigue siendo tradicional. En el tramo final de la entrevista, Remuiñan y Camarero han cambiado de registro para analizar la última hora internacional: la comparecencia de Nicolás Maduro ante la justicia de EE.UU. y el interés explícito de Donald Trump en el petróleo venezolano. Camarero ha explicado la paradoja de Venezuela: posee las mayores reservas de petróleo del mundo (300.000 millones de barriles) y grandes reservas de oro y tierras raras, pero es un país empobrecido. El experto ha señalado la nefasta gestión de PDVSA y una inflación que llegó al 65.000% como causas del desastre. El periodista de ABC ha lanzado una advertencia clave para las grandes empresas españolas con intereses en la región, como Repsol, Telefónica o BBVA: el tablero ha cambiado y la diplomacia económica ya no pasa por Caracas.