El frío no ha podido con la emoción de los miles de alicantinos que esta tarde llenan las calles del centro para recibir a los Reyes Magos. La Cabalgata, que arrancó desde la avenida de la Estación, se despliega entre música y carrozas de colores que llenan este lunes la ciudad de magia. Tras las pequeñas lluvias de la tarde, el cielo se ha despejado y el desfile avanza con buen ritmo, mientras niños y adultos levantan la vista con expectación y los primeros caramelos vuelan desde las carrozas hacia manos ansiosas.