Frío

Pobre gente que andará por los caminos. Mi madre lo decía cuando nevaba y estábamos en casa, a resguardo y seguramente preparando la cena o en la mesa –de noche el desamparo es mayor– y el contraste entre las necesidades cubiertas y la pobreza le resultaba evidente. Siempre he pensado que o bien cuando ella era pequeña había más gente en los caminos o bien esta condición era más tenida en cuenta, pero la verdad es que ahora hay mucha gente que va de un sitio a otro. Y en la calle. O en edificaciones ruinosas. O en condiciones precarias. Sin una casa caliente.