Tras el regalo anticipado de la renovación de Ania y el triunfo ante el Burgos, el cordobesismo pide a Melchor, Gaspar y Baltasar vaciar la enfermería y, sobre todo, una dosis extra de ilusión para mirar a la zona noble El Córdoba CF empieza el 2026 sumando una victoria merecida ante el Burgos CF Queridos Melchor, Gaspar y Baltasar: Este año, el Córdoba CF se ha portado bien, y os espera esta mágica noche con los zapatos limpios y la satisfacción del deber cumplido. La victoria del pasado sábado ante el Burgos CF (2-0) ha dejado el mejor ambiente posible en el salón de El Arcángel, con tres puntos que saben a gloria y que permiten al equipo irse a dormir en esta Noche de Reyes con la tranquilidad de quien ha hecho bien su trabajo. El CEO del club, Antonio Fernández Monterrubio, ya se encargó de dejar el primer gran paquete debajo del árbol: la renovación de Iván Ania hasta 2027, garantizando la estabilidad del maquinista del proyecto. Pero la noche es larga y mágica, y la carta del cordobesismo es ambiciosa. No se pide oro, incienso y mirra por capricho, sino herramientas para seguir creciendo. Aquí van los cuatro deseos que el Córdoba CF envía a Oriente para este 2026. El primer deseo: Salud Si el oro es el bien más preciado, para este Córdoba CF, al menos en este momento, el oro es la salud. La plaga de lesiones se ha convertido en el carbón particular de este invierno. La reciente caída de Isma Ruiz, el 'hombre de hierro' que lo había jugado todo hasta ahora, ha sido el último golpe a una plantilla que resiste con lo puesto. Con Fomeyem, Rubén Alves, Carlos Isaac y Vilarrasa también fuera de combate, y con Théo Zidane en el dique seco hasta marzo, el primer deseo es urgente: que la enfermería se vacíe. Iván Ania no necesita juguetes nuevos tanto como necesita poder jugar con los que ya tiene. El segundo deseo: Acierto El mercado de invierno ya está abierto y el club ha movido ficha rápido con la llegada de Diego Percan. Pero la carta pide más: pide afinar el tiro para encontrar ese delantero que complemente a Fuentes y Guardiola, y agilidad para resolver las salidas de quienes, como Jan Salas u Obolskii, no están teniendo minutos -aunque jugaron el sábado ante el Burgos-. Además, con 13 jugadores terminando contrato, se pide a sus Majestades que la dirección deportiva tenga la muñeca firme para atar a 'juguetes' clave como Jacobo, Sintes o Pedro Ortiz. Y, por supuesto, que se cumpla la promesa de Monterrubio: que Adri Fuentes no se mueva de El Arcángel. El tercer deseo: El regalo que falta por envolver Como cada 5 de enero, hay un deseo escrito en mayúsculas, esa caja enorme que todo cordobesista espera ver bajo el árbol en la mañana del 6 de enero: EL ESTADIO . El 2026 debe ser, por fin, el año en que El Arcángel deje de ser una promesa de renders para convertirse en una realidad. Al menos, su cerramiento exterior, ese que deja tan mala imagen a los miles de coches que circulan a diario por la autovía próxima al estadio. La afición merece un hogar digno, moderno y acabado. Que los Reyes traigan el desbloqueo definitivo de una situación burocrática que se ha alargado demasiado, comenzando con esa fachada exterior, y terminando con la cesión definitiva que permita comenzar a culminar la obra faraónica de El Arcángel. El cuarto y gran deseo: La ilusión por mirar hacia arriba Y aquí llega el deseo más especial, el que no se compra ni se firma, se siente. Queridos Reyes Magos, traed ilusión. Mucha ilusión. El Córdoba CF arranca el año con 29 puntos y una situación clasificatoria envidiable que le permite pedir algo prohibido para otros: ambición sin vértigo. No existe la presión del ascenso; el objetivo marcado era mejorar los registros del año pasado y consolidar el proyecto. Pero, una vez conseguida la estabilidad, el cordobesismo pide dar ese paso adelante. Pide tener el derecho a soñar con la zona noble, a pelear por meterse en el play off no por obligación, sino por pura convicción de crecimiento. Esa ilusión de ver la tabla y mirar a los puestos de arriba como un horizonte alcanzable y no como un precipicio. Que el 2026 sea el año en el que el Córdoba CF compita por el placer de ganar y por la emoción de verse entre los grandes. Sin urgencias históricas, pero con el hambre intacta de quien sabe que, con salud y trabajo, este puede ser un año para recordar. Felices Reyes a todos los blanquiverdes.