La receta 'de toda la vida': el secreto del roscón de Reyes que triunfa cada Navidad

La víspera del día de Reyes es una de las jornadas más intensas y especiales del año en los obradores de Panaderías Isabel. Desde primera hora, los hornos no paran de funcionar para que miles de roscones lleguen a las mesas, manteniendo viva una de las tradiciones más arraigadas de la Navidad. Esmeralda Prior, gerente de la firma, lo confirma: "Es un día muy especial en el año, con mucho trabajo, pero lo cogemos siempre con ganas y mucha ilusión". El secreto del éxito de sus roscones, según Prior, reside en la fidelidad a la fórmula original. "Al final siempre se van haciendo mejoras o vamos cogiendo ideas más innovadoras, pero sin dejar de hacer nuestra receta tradicional, que es la que le gusta a todo el mundo", explica. La preparación comienza en Nochevieja, pero se intensifica en los días previos a Reyes para garantizar la máxima frescura del producto. Para conseguir un roscón de calidad, la selección de los ingredientes es fundamental. La gerente destaca que la esencia es "que la materia prima sea buena" y realizar "muchas, muchas pruebas antes para dar con los productos que realmente funcionan bien". Entre los componentes básicos de su masa se encuentran la mantequilla y el azúcar, mientras que los rellenos se elaboran de manera casera en el mismo día "para que todo salga perfecto". Aunque la innovación está presente, los sabores clásicos siguen siendo los reyes indiscutibles. "Como tradicionalmente, los que más se suelen vender son nata, trufa y crema, que son los de toda la vida", afirma Prior. Sin embargo, opciones más novedosas como moca, turrón o Kinder también han ganado popularidad entre los clientes, junto a otros tradicionales como el cabello de ángel. El roscón de Reyes va más allá de ser un simple postre; es un símbolo de reunión y celebración. Para Esmeralda Prior, lo más importante "no solo es comerte un producto, sino estar acompañado, la tradición que conlleva y con quién lo compartes". El momento de cortar el roscón, con la expectación de encontrar el haba o la sorpresa, se convierte en un ritual familiar que añade emoción a la mañana de Reyes. Con ocho puntos de venta en la capital, Panaderías Isabel se prepara para una venta masiva. Aunque recomiendan realizar un encargo previo para asegurar el sabor deseado —ofreciendo incluso combinaciones de mitad y mitad—, Prior asegura que "en tienda, a la venta ese día, tendremos de todas las clases". Tras una jornada maratoniana, el equipo también disfruta del dulce: "Sorprendentemente, sí. Para nosotros también es tradición y lo disfrutamos mucho", concluye.