Eduardo Galeano y el despojo de América Latina: frases que vuelven a explicar el presente

"La historia de América Latina es la historia del despojo de los recursos naturales" La frase pertenece a Eduardo Galeano y fue escrita para explicar siglos de dominación económica, política y simbólica en el continente. En enero de 2026, tras la detención de Nicolás Maduro en Caracas por fuerzas de Estados Unidos y el anuncio de Donald Trump de que su país "gobernará" Venezuela hasta una transición, esas palabras han vuelto a circular con una fuerza difícil de ignorar. No como consigna, sino como marco interpretativo. Eduardo Galeano no escribía sobre un país concreto ni sobre un dirigente específico, sino sobre una lógica histórica: América Latina como territorio intervenido, administrado desde fuera y definido por su función como proveedor de recursos. Galeano y la economía política del continente Publicado en 1971, Las venas abiertas de América Latina no fue un libro coyuntural. Su tesis central —el saqueo sistemático de materias primas y la subordinación política de la región— atraviesa dictaduras, democracias, guerras frías y globalizaciones. De ahí otra de sus frases más citadas: "En América Latina es lo normal: siempre se entregan los recursos en nombre de la falta de recursos." La afirmación conecta directamente con el discurso pronunciado por Donald Trump tras la operación militar en Venezuela, cuando aseguró que grandes empresas estadounidenses entrarán en el país para "reparar la infraestructura petrolera" y "empezar a generar ganancias". El lenguaje ha cambiado; la lógica, no tanto. Venezuela, petróleo y control externo Desde comienzos del siglo XX, el petróleo ha definido la relación de Venezuela con Estados Unidos y con el orden internacional. Galeano lo resumió con crudeza al escribir que "las venas del continente siguen sangrando incluso cuando cambian los administradores del poder". La captura de Nicolás Maduro, los ataques a infraestructuras estratégicas y el anuncio de una administración temporal estadounidense sitúan el conflicto más allá de la figura del dirigente chavista. Lo colocan en el terreno que Galeano conocía bien: la disputa por el control político de territorios ricos en recursos. En ese sentido, otra de sus frases reaparece con una precisión inquietante: "Las venas abiertas de América Latina siguen sangrando, pero también laten, sueñan y resisten." "Subamérica": identidad, poder y relato Galeano también denunció el plano simbólico de la dominación. "Ahora América es, para el mundo, nada más que los Estados Unidos." La afirmación cobra actualidad cuando Washington no solo interviene militarmente, sino que se arroga la capacidad de administrar un país soberano, mientras buena parte del debate internacional se centra en la estabilidad de los mercados energéticos más que en la población civil. La América Latina que describía Galeano —esa "América de segunda clase"— no desaparece: se reactualiza cada vez que una crisis política termina resolviéndose desde fuera. Un escritor que no hablaba del pasado Eduardo Galeano rechazaba la idea de que su obra fuese un ejercicio de nostalgia ideológica. Para él, la historia era una estructura viva, una repetición con variaciones. No escribía para explicar lo que fue, sino para entender por qué ciertas escenas vuelven...