"Claro que hay fuego amigo en el PSOE y me da una rabia tremenda", reconocía el ministro de Transportes y Movilidad Urbana, Óscar Puente, en una entrevista a EL PERIÓDICO, cabecera de Prensa Ibérica, realizada antes de final de año. La paz interna en el PSOE durante más de ocho años, espoleada por la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa y una tendencia creciente a la centralización y al control de Ferraz de las estructuras territoriales, comienza a resquebrajarse ante un ciclo electoral que ha empezado con un descalabro en Extremadura.