Después de tres semanas de descanso navideño, el alumnado gallego regresa a las aulas con la ilusión (o la pereza) de un año nuevo por estrenar y dos trimestres por delante. Durante estos días de reincorporación a la rutina, en los que costará un poco más de lo habitual madrugar, en las aulas se respirará todavía el furor del periodo vacacional y, casi seguro, se sucederán las conversaciones sobre lo que han recibido por Papá Noel o Reyes y qué planes han hecho.