Mañana de ilusión, de abrir regalos, de alegría y de buenas intenciones. De compromiso también. De abandonar viejos y malos presagios y de ahondar en un horizonte de sueños. Sueños de Navidad que cada año se repiten sin perder ni un ápice el empeño con que se anhelan. Los aficionados a los toros, que mantienen en Cataluña una resistencia numantina, seguro que en sus cartas a Melchor, Gaspar y Baltasar, han coincidido en una petición: que la Monumental barcelonesa vuelva a abrir sus puertas en 2026 para acoger una corrida de toros. Es el ensueño en que se vive durante ya mucho tiempo, una fantasía si se quiere, una quimera que debería ser resuelta. El ideal de un colectivo que... Ver Más