La Guardia Civil alerta de un nuevo problema con las nuevas balizas V-16

La entrada en vigor de la obligatoriedad de las balizas V-16 conectadas ha transformado la manera en la que los conductores españoles gestionan sus emergencias en carretera. Este avance tecnológico, diseñado por la Dirección General de Tráfico (DGT) para reducir los atropellos en el arcén, permite que los vehículos accidentados envíen su ubicación exacta a la plataforma DGT 3.0. Sin embargo, la Guardia Civil ha detectado que esta misma funcionalidad de geolocalización está siendo aprovechada por redes organizadas para ejecutar un nuevo tipo de fraude. Los delincuentes, conocidos como grúas pirata, interceptan las señales o monitorizan las incidencias para presentarse en el lugar del incidente antes que el servicio de asistencia en carretera oficial contratado por el usuario.