El sector primario se desvanece en nuestras comarcas a pesar de las ayudas europeas

La reciente disolución de Agroalimentarias do Eume después de más de 20 años de actividad ha pasado casi desapercibida, pero deja una reflexión clara sobre la situación del sector primario. El gerente del grupo de desarrollo rural (GDR) Seitura 22, Miguel Teixido, analiza las causas de un cierre que evidencia la falta de relevo generacional y de participación social en el medio rural. Contrario a lo que podría pensarse, el fin de la actividad de la agrupación no se ha debido a problemas económicos ni a falta de clientes. Miguel Teixido apunta a una causa más profunda que afecta a todo el sector: "Realmente está costando mucho que haya un relevo generacional". Este problema es tan significativo que su solución es uno de los objetivos prioritarios de la Política Agraria Común (PAC), según traslada la propia administración. Este cese es un síntoma del momento actual de las comarcas, especialmente en lo que respecta a la participación social. Teixido, cuya entidad está compuesta en su mayoría por asociaciones de vecinos y culturales, reconoce que en los años 90 "había otro nivel de actividad y de dinamización". Achaca esta situación al envejecimiento general de la población: "Cada vez somos menos y de más edad, y siempre hay una pérdida de dinamismo". Resulta llamativo que esta situación se produzca justo cuando la demanda de productos locales, de proximidad y ecológicos está más en auge que nunca. Teixido explica esta contradicción por la complejidad del sistema: aunque la producción global de alimentos garantiza el suministro los 365 días del año, es un modelo que "consume muchos recursos, es ineficiente y tiene consecuencias ambientales", y en el que la capacidad de resiliencia alimentaria local está fallando. La falta de profesionales no es, además, exclusiva del campo. "Son muchos los sectores de actividad que demandan profesionales", afirma Teixido. Pone como ejemplos oficios como fontaneros, electricistas o albañiles, e incluso menciona cómo talleres de vehículos de Ferrol han tenido que organizar viajes a Latinoamérica para buscar trabajadores, un "tema generalizado" que también afecta al sector naval. A pesar del panorama, Miguel Teixido defiende que el sector primario no es cosa del pasado y que hay personas incorporándose al rural con nuevos proyectos. Gracias a un cambio en la normativa de las ayudas Leader, que ahora permite apoyar directamente la actividad agraria, Seitura 22 ha impulsado dos nuevas explotaciones el año pasado. Además, la Xunta lanzará una convocatoria de fondos europeos Leader por valor de 29 millones de euros para los próximos tres años. El propio GDR Seitura 22 sacará una nueva convocatoria de ayudas entre enero y febrero con una "dotación económica bastante importante", que será el doble de lo habitual y alcanzará el millón doscientos mil euros. Teixido se muestra convencido de que surgirán nuevas propuestas: "Estoy seguro de que también va a haber nuevas iniciativas de producción agraria", y añade que desde la entidad "nos hace mucha falta que nos traigan esas propuestas, esas iniciativas, esas ideas, para darles forma y poder apoyarlas". Para facilitar el acceso a estas oportunidades, Seitura 22 actúa como entidad intermedia. El objetivo del programa europeo Leader es precisamente que existan estos grupos para colaborar con los promotores. Teixido subraya la importancia de su labor de acompañamiento para superar el "farragoso" proceso burocrático de solicitud, asegurando que la tramitación "no sea una excusa para que queden iniciativas interesantes sin llevar a cabo", ya sean proyectos privados, de los ayuntamientos o de otras asociaciones.