El año 2026 ha arrancado con el tradicional periodo de rebajas de invierno, una oportunidad para adquirir productos a un precio reducido tras los gastos navideños. Sin embargo, desde la asociación Consumur, su presidente, Roberto Barceló, pide a los consumidores que exijan calidad en los productos y reclamen ante cualquier abuso, recordando tanto sus derechos como sus obligaciones. Barceló ha hecho hincapié en la importancia de distinguir entre conceptos que pueden llevar a confusión. Las rebajas se aplican a productos de temporada que mantienen su calidad, mientras que los saldos son artículos de menor calidad o deteriorados. Por otro lado, las liquidaciones se producen por causas extraordinarias, como el cierre o reforma de un local, que obligan al establecimiento a vender la mercancía de forma urgente. Además, ha animado a realizar estas compras en el comercio de cercanía para apoyar la economía regional. Una de las claves durante las rebajas es que las condiciones de venta deben ser idénticas a las del resto de la temporada. "Si en temporada se aceptaba, pues, tarjeta de crédito, por ejemplo, pues, en en las rebajas hay que aceptarlas", ha explicado Barceló. Lo mismo ocurre con la política de devoluciones. Según el presidente de Consumur, en las rebajas "exclusivamente cambia el precio, no la calidad ni los servicios que se ofrecían para para su venta". Para poder ejercer cualquier derecho de reclamación o devolución, Barceló ha recordado que es imprescindible guardar siempre el ticket o factura de compra. Este documento es "la garantía de que en caso de que tengamos algún problema, pues podamos objetivizar nuestra reclamación". Paralelamente a las rebajas, el inicio de año trae consigo un planteamiento inflacionista con subidas "inevitables" en productos y servicios básicos. Se esperan encarecimientos en suministros como la luz, el agua o los combustibles. Barceló también ha alertado de que la vivienda es uno de los principales problemas para los consumidores, con una previsión de subida de entre el 7 y el 10 por 100 respecto al año anterior. El presidente de Consumur ha señalado que en el sector de la alimentación se calculan subidas de entre un 8 y un 15 por 100 en productos básicos. Esta situación agrava la pérdida de poder adquisitivo, ya que, como afirma Barceló, "los sueldos no van nunca acompañados de lo que es la situación inflacionista, la subida del IPC siempre va por debajo". Por ello, ha recomendado ajustar el presupuesto familiar a la capacidad de ingresos para no generar problemas económicos a futuro.