Tras los excesos de la Navidad, son muchos los que buscan cómo perder los kilos de más. El experto en nutrición y dietética, Víctor Serrano, ofrece una completa guía para conseguirlo de forma saludable y sostenida. El primer paso, según el especialista, es fijar metas realistas. Para ello, recomienda calcular el Índice de Masa Corporal (IMC) para "ver si estamos en peso, sobrepeso, en obesidad, y, en base a ese dato, establecer lo que es un peso ideal". La primera medida práctica es limpiar la despensa. Serrano es tajante al respecto: "Todos los dulces o alimentos muy calóricos que hayan sobrado en la Navidad, tenemos que intentar deshacernos de ellos". En lugar de consumirlos, lo que obligaría a quemar esas calorías extra, sugiere una alternativa solidaria: regalarlos. Este gesto no solo ayuda a quienes puedan necesitarlos, sino que elimina la tentación del hogar. Para perder peso es imprescindible crear un pequeño déficit calórico, pero Serrano advierte de los peligros de hacerlo de forma brusca. Un enfoque demasiado agresivo puede acarrear consecuencias negativas como deshidratación, pérdida de masa muscular, agotamiento mental e incluso un envejecimiento más rápido, ya que, según explica, "producimos menos colágeno". Su consejo es "comer un poquito menos de nuestros requerimientos y perder poquito a poco, progresivamente". El experto recomienda seguir la dieta mediterránea, que define como una pauta compuesta por "frutas, verduras, aceite de oliva, pero con moderación y siempre que sea virgen extra". Para una correcta planificación, insiste en la importancia de realizar varias comidas al día con una "combinación correcta de hidratos de carbono, de proteínas, de grasas y de fibra". Para quienes necesiten una guía, sugiere acudir a un profesional de la nutrición o usar aplicaciones de control de calorías, aunque reconoce que esto último "es un poquito engorroso". La actividad física es fundamental, ya que "nos va a ayudar a quemar un poquito más de calorías" y a mantener el tono muscular. Para Serrano, "el combo perfecto" consiste en combinar "un entrenamiento de fuerza con algo de aeróbico y ejercicios de flexibilidad y movilidad". La hidratación también es clave, recomendando un mínimo de 2 o 3 litros de agua al día, sobre todo durante el ejercicio. Si la actividad es de larga duración, aconseja sustituir el agua por una bebida isotónica para reponer sales minerales. La hora de las comidas también influye. El nutricionista señala que hay estudios que demuestran que cenar pronto, unas tres o cuatro horas antes de dormir, ayuda a conciliar mejor el sueño. El descanso es, de hecho, uno de los tres pilares fundamentales junto a la nutrición y el entrenamiento. "El sueño es fundamental. Es cuando nuestro cuerpo se repara", afirma. El objetivo es alcanzar entre 7 y 9 horas de sueño de calidad al día y, a ser posible, "intentar acostarnos y levantarnos siempre a la misma hora". Serrano también aborda el papel de algunos suplementos. Recomienda la vitamina D, ya que, según indica, "el 80 por 100 de la población española" presenta niveles bajos. Asimismo, sugiere el magnesio y un suplemento de omega 3 de calidad para quienes no consumen suficiente pescado azul. Finalmente, el experto alerta sobre un error muy común: pesarse todos los días. Explica que el peso "fluctúa mucho de un día para otro" por factores como la retención de líquidos, lo que no significa un aumento de grasa corporal. Su recomendación es clara: "Lo ideal sería espaciar el control de peso a una vez a la semana", apuntar los resultados y analizar la tendencia a largo plazo, sin alarmarse por pequeñas variaciones.