La llegada del frío invernal trae consigo un aumento de los incidentes en el hogar, como incendios o intoxicaciones por monóxido de carbono. El jefe de bomberos de Mallorca, Xisco Bonnín, ha confirmado que durante estas fechas se produce un notable incremento de intervenciones relacionadas con los sistemas de calefacción. Por suerte, la mayoría son pequeños fuegos, "pero algunos sí que las consecuencias son mayores", advierte. Uno de los fallos más habituales es la sobrecarga de la red eléctrica. Bonín explica que aparatos como radiadores eléctricos o braseros se conectan durante muchas horas, a menudo en regletas compartidas con otros elementos. Esto provoca un calentamiento del enchufe que puede acabar generando un incendio. Las chimeneas también son un foco de riesgo constante si no reciben el mantenimiento adecuado. "Los tubos por donde sale el humo de las chimeneas a menudo están sucios o no se han mantenido, y esto es una fuente constante de incendios", detalla el experto. Por ello, recomienda una revisión anual y utilizar siempre maderas limpias, sin tratar. En cuanto a las estufas de gas, el principal peligro reside en una mala combustión, que genera monóxido de carbono. Según Bonín, una llama de un color distinto o un olor diferente pueden ser señales de alerta. "Es un problema porque es una de las causas de incendio, pero sobre todo de muerte o de intoxicación severa por inhalación de CO2", afirma. El monóxido de carbono es conocido como la muerte dulce porque es un gas que no se ve ni huele y su concentración aumenta de forma lenta. Provoca síntomas como dolor de cabeza y somnolencia, por lo que es difícil de detectar, especialmente por la noche. "Cuando la concentración es mayor y la inhalación es más prolongada, si estás despierto pues empiezas con vómitos o dolor de barriga", añade Bonín. Para prevenir estos accidentes, el jefe de bomberos recomienda instalar detectores de humo, que "son los más económicos, los más sencillos y que al menos te detectan enseguida una combustión". Aunque también existen detectores específicos de monóxido, los de humo son una primera barrera eficaz para alertar de un problema y evitar intoxicaciones o un incendio mayor. Un incendio originado en sistema de calefacción doméstico ha dejado este martes ocho heridos en Alcúdia (Mallorca). Según la información de la Policía Local del Municipio, la alarma saltó a las 02.20 horas de este martes en la calle Fuerteventura. El incendio afectó a una habitación del domicilio y antes de la llegada de los servicios de emergencia, varios vecinos intervinieron de manera solidaria, intentando sofocar las llamas desde el exterior con mangueras.