No sólo de Grand Slams o Masters 1000 vive el tenis mundial. El circuito está plagado de torneos que no reciben tanta atención, salvo por la irrupción de algún jugador destacado, un punto notable... o por la participación de un tenista que, por sus características, no se puede considerar profesional. Es lo que ha ocurrido en el W35 de Nairobi, en Kenia . Primera ronda. Juegan la egipcia Hajar Abdelkader contra la alemana Lorena Schaedel . No es, ni mucho menos, el encuentro con más expectación del torneo, pero se ha convertido en el más comentado en años de este certamen. Y es que la germana, número 1026 del mundo, se llevó una victoria contundente por 6-0 y 6-0 tras disputar un partido cuya rival ni se cree. Abdelkader no es profesional o, al menos, no lo ha demostrado. Invitada al torneo con una 'wild card', se vio de repente en una pista profesional disputando un partido oficial. Ya en su primer saque dejó claro que el tenis puede ser una afición perfecta para los fines de semana, pero está a eones luz del nivel que se presupone a una deportista profesional . La postura para sacar, la dificultad para botar la pelota sin que se le escape o simplemente sus saques o intentos de devoluciones han abochornado a los aficionados al tenis . Muchos de ellos especulan ya no si este es su primer encuentro serio —que, según la web de la ITF , lo es—, sino siquiera si es la primera vez que coge una raqueta de tenis. Las imágenes hablan por sí mismas. Lo más sorprendente no es que jugara con este nivel, sino que incluso tuvo momentos de brillo. En un partido que duró 38 minutos, llegó a acertar tres puntos. Los tres primeros, y quizá últimos, de su carrera profesional, que de momento se va a acabar aquí: en este 2026 no tiene más partidos agendados.