Desde este miércoles, 7 de enero, los conductores que se aproximen a la plaza del Ayuntamiento de Alicante se toparán con nueva señalización que advierte de su cierre al tráfico. Frente a la fachada del Consistorio solo podrán circular autobuses públicos y taxis, pero no vehículos particulares, a la espera de la peatonalización definitiva del espacio. Además, el gobierno local ha anunciado que instalará cámaras de videovigilancia para perseguir las infracciones.