La 'relajación' frente a la rabia dispara las alarmas en Castilla-La Mancha: "Es obligatorio vacunar a perros, gatos y hurones"

El Colegio Oficial de Veterinarios de Ciudad Real sigue alertando, al igual que ya hicieran el año pasado, sobre el bajo porcentaje de vacunación contra la rabia en Castilla-La Mancha, donde menos del 30% del censo de animales  recogido en el Sistema de Identificación Individual cuenta con la protección obligatoria. La veterinaria y vocal del colegio, Alba Gallego, atribuye esta situación a una "relajación de la sociedad" y subraya la importancia de la inmunización como un "acto de responsabilidad y de salud pública". La rabia es una enfermedad viral aguda que afecta al sistema nervioso de los mamíferos y es mortal en el 100% de los casos una vez aparecen los síntomas. Se trata de una zoonosis, es decir, una enfermedad transmisible de animales a personas, por lo que está considerada como "la zoonosis más grave a nivel mundial", explica Gallego. Su transmisión se produce principalmente por la saliva a través de mordeduras o arañazos de un animal infectado. A nivel mundial, las cifras son alarmantes: se estima que cada nueve minutos muere una persona por rabia, lo que suma entre 60.000 y 70.000 muertes al año, con especial incidencia en Asia y África y una alta mortalidad en niños. "Aunque en España vivamos ajenos a esta problemática, es gracias a los controles fronterizos y, sobre todo, a la vacunación", recalca la experta. A pesar de que España es un país libre de rabia desde hace más de dos décadas, su localización geográfica y la cercanía con focos activos como Marruecos, convierten la vacunación en una herramienta de prevención crucial. "Estamos haciendo como una frontera para intentar impedir que esta enfermedad vuelva a llegar al ser humano", señala la veterinaria. El creciente movimiento de animales de compañía entre países es otro factor de riesgo que refuerza la necesidad de no bajar la guardia. En Castilla-La Mancha, la vacunación es obligatoria una vez al año para perros, gatos y hurones.  La campaña de 2026 ya ha comenzado, y los veterinarios insisten en su importancia. Sin embargo, la preocupación es alta: "En los últimos años han bajado estos porcentajes de vacunación, y esto nos preocupa, porque puede hacer que baje la cobertura y aumentar el riesgo de que el virus pueda entrar otra vez", advierte Gallego. Ante la mordedura de un animal no vacunado a una persona u otro animal, se activan estrictos protocolos. En el caso de una agresión a una persona, las autoridades sanitarias toman las medidas pertinentes y se comprueba el estado vacunal del animal. Si no está al día, "se iniciaría un protocolo mucho más exhaustivo", indica la experta. Los síntomas de la rabia en animales incluyen cambios de comportamiento, fotofobia e hipersalivación. El Colegio de Veterinarios hace un llamamiento a la implicación de los tutores de los animales. "Queremos pedir ayuda a los tutores para que se impliquen, que se comprometan", afirma Alba Gallego, quien concluye con un mensaje claro: "Vacunar no solo es cumplir una norma, es un acto de responsabilidad y de salud pública, no solo para el propio animal, sino para toda la sociedad".